XV
Hacía ya unos cuantos meses que volvían a dejarme entrar en el Arriba y Abajo; cómo ya conté me había encontrado a Cholo saliendo del lavabo, y me informó de cual era la situación.
Subimos juntos; una vez arriba, él fue hacia el billar, donde lo esperaba Barbi para continuar la partida. Yo me dirigí hacia las mesas ; estaban ocupadas por varias chicas; Lola, Virgi, Ana, mari , Cristina, Luci, Vero, Libe, Miríam.
Me senté junto a Lola, era “vox pópuli” que entre nosotros existía una gran atracción física. Desde el primer momento que nos presentaron, ya empezó a haber una química especial. También estaba Mari, ésta no poseía el cuerpazo de Lola, pero tenía una cara preciosa. Durante una corta época, fuimos muy amigos , aunque lo llevábamos en secreto. Bueno lo sabían otras dos personas ; su hermana Ana y mi amigo Cholo . . Pero esta mini-relación estaba a punto de finalizar, pues a partir de aquel día iba a poner todo el alma , en conseguir que Verónica viera en mí algo más que el chico que le contaba mil cosas y con el que se reía un montón. Nuestra diferencia de edad, mi fama de picaflor, y que continuaba gustándole a su amiga Cris, no ayudaban demasiado a nuestra difícile incomprendida relación .
Me senté junto a Lola, era “vox pópuli” que entre nosotros existía una gran atracción física. Desde el primer momento que nos presentaron, ya empezó a haber una química especial. También estaba Mari, ésta no poseía el cuerpazo de Lola, pero tenía una cara preciosa. Durante una corta época, fuimos muy amigos , aunque lo llevábamos en secreto. Bueno lo sabían otras dos personas ; su hermana Ana y mi amigo Cholo . . Pero esta mini-relación estaba a punto de finalizar, pues a partir de aquel día iba a poner todo el alma , en conseguir que Verónica viera en mí algo más que el chico que le contaba mil cosas y con el que se reía un montón. Nuestra diferencia de edad, mi fama de picaflor, y que continuaba gustándole a su amiga Cris, no ayudaban demasiado a nuestra difícile incomprendida relación .
Cogí una silla y me senté enfrente de ella; apoyé mis manos en sus rodillas y la miré fijamente. Efectivamente, sus vidriosos ojos la delataban, iba un poquito bebida. Aún y así estaba guapísima, esos ojos de borrachilla la hacían tremendamente atractiva.
Había ido con Piru, un buen amigo de su barrio ,a unos garitos de Pueblo Nuevo. Estuvieron tomando cerveza en cada uno de los bares a los que fueron . Vero solía beber Coca-Cola, y lógicamente las varias cervezas que se tomó, no le sentaron demasiado bien.
Un poco de aire fresco era lo que necesitaba ,y allí estaba su nuevo amigo, dispuesto a ayudarla en lo que hiciera falta .
Le guiñé el ojo a Barbi, mientras bajaba las escaleras del Arriba y Abajo, por detrás de Vero .
Una vez en la planta de abajo, salimos a la calle y la llevé a una fuente que había en la parte de atrás del Mercado Municipal. Abrí el grifo ,mojé mi mano y la pasé por su bonita cara; iba a luchar hasta la extenuación, porque aquella no fuera la última vez que mi mano se pasease por aquel precioso rostro.
Seguidamente estuvimos dando una vuelta, a ver si de esta forma se le pasaba un poco el mareo.
Al final cruzamos la general y nos metimos en un bar. Una Coca Cola le iría bien para quitarse el gusto a cerveza. A la camarera que nos atendió la conocía, era la tía del novio de Paty, Miguel . Precisamente un año antes, por Sant Jordi , convencí a Marco para que una noche, me acompañara a Malgrat, a llevarle una rosa a Paty. Una vez allí, ya muy tarde , lancé la rosa al que yo creía su balcón. Pero donde la tiré no fue en el suyo , era el de la vecina. Y es que por Paty hice muchas tonterías, me gustaba mucho que me llamara melón. Cómo aquella vez que por Malgrat, iba diciéndole a toda la gente que nos cruzábamos -¿a que es guapa mi novia?-, le hacía pasar mucha vergüenza, igual que yendo en coche, paraba donde fuera, cogía una flor para ella, mientras la gente de los demás coches, se quedaban flipando. Algunos días después, le di la rosa en mano, ynos quedamos a dormir en casa de mi abuela, hacía algún tiempo que ya no vivía nadie. Cuando desperté por la mañana , al lado mío había una muñeca, Paty se había largado sin despertarme. Cosas cómo esta hacían de Paty una chica muy muy especial.

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