VIII
Las noches de verano más bonitas que he visto nunca, han sido, sin lugar a dudas, las que se producían en "Can Verdaguer". En la urbanización no había ni una sola farola y las calles tenían cómo única fuente de iluminación la luz que proporcionaba un inmenso estrellado cielo; cuando había luna llena el espectáculo era magistral.
Fue durante el transcurso de una de aquellas preciosas noches cuando se cruzaron los caminos de dos personas que al verse por primera vez ya intuyeron que en aquellos momentos estaba naciendo una gran amistad .
Un grupo de pijos iban a un lugar , no muy lejos de mi terreno, a no sé que hacer. Yo iba porque era un sitio realmente bonito y muy tranquilo, donde poder fumar un cigarro, en plena naturaleza. Una vez allí decliné la invitación, que éstos, me hicieron, de jugar al escondite con un grupo de niños. Ni que yo fuera un puto boy-scout. No tengo nada en contra de ellos, simplemente, se me ocurren un montón de cosas más divertidas que hacer una noche de verano. Me senté en el suelo apoyando mi espalda en una gran roca que formaba parte de una pequeña cueva subterránea, y bajo un gran manto de brillantes estrellas esparcidas sobre un bonito cielo negro azulado, encendí el cigarrillo,
probablemente, más sabroso que me he fumado nunca. Lo acababa de apagar cuando de repente aparecieron un montón de pijos llevando en brazos a una niña que lloraba desconsoladamente y, todo hay que decirlo, con una excesiva sobre actuación que no le hubiera supuesto en absoluto, ni tan sólo una de las miles de estatuíllas que dan en la sobre valorada gala de los Óscars.
probablemente, más sabroso que me he fumado nunca. Lo acababa de apagar cuando de repente aparecieron un montón de pijos llevando en brazos a una niña que lloraba desconsoladamente y, todo hay que decirlo, con una excesiva sobre actuación que no le hubiera supuesto en absoluto, ni tan sólo una de las miles de estatuíllas que dan en la sobre valorada gala de los Óscars.
- ¿Qué le ha pasado? - pregunté con un falso tono de preocupación-
- nada, que con el afán de esconderse bien,ha tropezado y se ha caído encima de unas zarzas y se ha llenado de pinchos,
- nada, que con el afán de esconderse bien,ha tropezado y se ha caído encima de unas zarzas y se ha llenado de pinchos,
-¡que putada!- dije mientras miraba aquel cromo de niña y mal disimulaba unas muy contenidas risas.
Me senté otra vez, pero en esta ocasión fue encima de unas rocas. Me disponía a encender otro cigarro cuando de pronto oí unas risas.
- Veo que no soy el único con un sentido del humor algo especial y dicho sea de paso, un pelín cruel, dije, después de expirar una gran bocanada de humo.
-¿ Pero tú has visto la facha que tenía la niña toda llena de pinchos? si todavía le colgaban algunos zarzales, me imagino la cara que habrá puesto al notar que se le hundían los pies.
Me senté otra vez, pero en esta ocasión fue encima de unas rocas. Me disponía a encender otro cigarro cuando de pronto oí unas risas.
- Veo que no soy el único con un sentido del humor algo especial y dicho sea de paso, un pelín cruel, dije, después de expirar una gran bocanada de humo.
-¿ Pero tú has visto la facha que tenía la niña toda llena de pinchos? si todavía le colgaban algunos zarzales, me imagino la cara que habrá puesto al notar que se le hundían los pies.
-¡calla, calla cabrón! que todavía me van a pillar riendo,
-ya me callo, pero imagínatela gritando mientras se va cayendo con los brazos abiertos; todo esto en cámara lenta. Apropósito, me llamo Jaime, pero la gente me suele llamar Jaime
- yo me llamo Cisco, pero la gente me suele llamar ¡eh tú! ¿Nos vemos mañana?- yo pongo la moto y la música y tu la cerveza
- está bien, pero pillaremos una cerveza de litro y nos la beberemos por ahí, es que mi economía no está pasando por un momento demasiado dulce, en otras palabras, que no tengo ni un puto duro ,ya le pediré a mi hermana algo- de esta manera al día siguiente se iba a producir un hecho vital para el perfecto desarrollo de nuestra futura gran amistad, la primera “ Operación Xibeca”.
¡Ah! No puedo ni quiero olvidarme de una de aquellas pijas. Laura era muy bonita y simpática; además añadía a esto una gran inteligencia . Precisamente sus padres fueron los “culpables” que nos compráramos un terreno allí.
Luciano, la pareja de mi madre y padre de mi hermano Iván, estuvo unos días ingresado y su compañero de habitación era Tinín, hermano de Laura. Los padres de ésta iban cada día a visitar a su hijo y mi madre hacía lo mismo con Luciano.
Poco a poco fue surgiendo una amistad y quedaron que cuando saliesen del hospital, harían una paella en la torre de Agustín y Laura; era así cómo se llamaban los padres de Tinín.
Una vez fuera del hospital, fuimos al terreno de Agustín. Mis padres quedaron encantados con la urbanización y yo, por mi parte , aluciné con Laura. A pesar de ser unos pocos años mayor que yo al momento conectamos.
Mucho tiempo después, cuando ya teníamos terreno en Can Verdaguer, hablando con Maribel me comentó que había discutido mucho con Laura, cada vez que hablaban de mí. Por lo que se ve a Laura le gustaba mucho, y Maribel le decía que estaba loca, pues yo era unos años más joven. Con lo loco que estaba por Laura; ¡ y yo sin saber nada!
Pasaron los años y un Verano vino, de Alicante, Ana Laura, prima de Laura. Su intención era estudiar para Septiembre. Nos conocimos, nos gustamos y estuvimos, sin que se enteraran sus tíos, todo el verano juntos. Huelga decir que no estudió nada de nada.





siento decirte Jaime que los tios de Ana Laura (Agustin y Laura) si que se enteraron.... no se si recordaras a un pequeño diablillo que os descubrió y se llevo una colleja por ello..... (que aún me pica por cierto).... Gracias por hablar con tanto cariño de mi familia, ha sido bonito descubrir tus relatos que al mismo tiempo algunos de ellos forman parte de mi mas primeriza infancia..... Tu fama te precede, y nos abrió muchas puertas a las siguentes generaciones de can verdaguer en Sant Joan de Mediona, y te aseguro que algunos de nosotros hemos sido dignos sucesores de tu legado. Un abrazo Jaime!!!
ResponderEliminarDAVID