IV-
Había llegado el último día, del último curso de la E.G.B. Por tanto se cerraba una importante etapa de la vida, la de la formación de mi carácter. Al sábado siguiente, organizamos una fiesta de despedida, pues la mayoría llevábamos yendo a la misma clase, desde 1º de Básica. Mi cuerpo experimentaba una extraña sensación. Por una parte estaba feliz, ya que había conseguido el título de Graduado Escolar con una nota más que aceptable, notable. Por otra sentía una profunda tristeza, pues dejaría de compartir aula , con la gente que había pasado de la niñez a la adolescencia. Una época crucial dentro de la vida de cualquier persona.
Una vez más volvía a ser el principal protagonista, pues vivía en Badalona y la escuela se encontraba en La Verneda, lógicamente me correspondía un instituto de dicha ciudad. Desde mi más tierna infancia tengo por costumbre erguirme en el principal protagonista de cualquier lugar donde estoy. Es algo intrínseco, me sale sin proponérmelo. Cuando Dios creó a la raza humana, los dotó con una serie de características diferentes, para que hubiera una diversidad de personas y que no todos fuésemos iguales. A mí me tocó una que muy poca gente tiene. Es muy difícil encontrar una palabra que pueda definirla. La que más se le acerca es una inglesa; “feeling”. Es algo que he tenido toda mi vida . Cuando tuve el gravísimo accidente que, lógicamente, cambió mi realidad, mis detractores, que por cierto, son bastantes, se frotaban las manos, creyendo que lo habría perdido; pues, muy a su pesar, se equivocaron con la funesta predicción, que bajo una falsa apariencia de preocupación, daban sobre mí. En la fiesta de despedida estuve acompañado por mis dos grandes amigos Porras y Liébana; por otra parte también vinieron Ana y Emi, extrañamente esta última fue la que más lloró.
Durante el último año, cuando marchábamos hacia casa, Emi y yo siempre lo hacíamos juntos, pues su casa estaba cerca de donde yo cogía el bus. Al principio carecíamos de confianza. Sólo teníamos en común, que yo salía con su mejor amiga. Fueron pasando los días y poco a poco, nuestra amistad fue en aumento.
Voy a contarte un secreto; me gusta muchísimo una persona, cada vez que lo veo me entra como una especie de escalofríos por todo el cuerpo-instintivamente la mirada se me fue a sus bonitos, redondos y grandes pechos ,preguntándome como influiría, dicho fenómeno fisiológico a sus pezones, pues tenía entendido, que el frío los endurecía . La pregunta era más que evidente- ¿y quién es el que tiene la suerte de que tú vayas detrás de él? –lo de suerte no lo dije gratuitamente , puesto que junto con Ana, era una de las dos chicas más codiciadas de la escuela - no te lo puedo decir, porque tú lo conoces, y no quiero que se entere - así será difícil que te diga algo, a no ser que se huela algo y sea muy lanzado. Yo conozco a un montón de chavales que van detrás de ti, y no se atreven a decirte nada por miedo a que los rechaces. Por si no eres consciente de ello, yo me veo en la obligación de decirte que estás muy buena. Es lógico que tengan un poco de miedo a decirte nada. Piensa que la gente no es tan inconsciente cómo yo. Ana ya me lo había contado - Emi me ha dicho que está enamorada de ti, ¡está loca! Cuatro años más tarde, en un viaje, que con el Instituto, hice a Florencia, me encontré con Dani , un chico con el que había compartido clase en el San Rafael. Fue en Pisa y estuvimos charlando largo rato de los viejos tiempos. -Por lo que veo sigues teniendo el mismo buen gusto que antaño. -¿Te refieres a la chica que estaba conmigo cuando nos hemos encontrado?-Claro, no te hagas el loco, está buenísima . Veo que sigues con tu puta manía de estar con las chicas más bonitas de cualquier lugar por donde te mueves, cómo lo hiciste con Ana y Emi -La que has visto no es mi novia, se llama Isa, una buena amiga … -entonces lo que yo he visto no era un beso? Tendré que decirle al oculista, que se ha precipitado un poco al decirme que ya no necesito las gafas que he llevado durante catorce años -es verdad, te veía algo extraño , pero no acertaba a adivinar que era. Estás más guapo, no nos engañemos, tú en el cole, lo que se dice guapo guapo no lo eras, mas ahora me doy cuenta que eran las gafas las que te restaban atractivo. No te hagas ilusiones ,no eres mi tipo, a mí me gustan un poco más altos jajajaja -veo que sigues tan teatral cómo siempre. ¿No te has planteado entrar en una compañía de teatro?, porque de teatrero tienes un rato y he de reconocer que se te da de cojones - Ah! No comentes por aquí la muestra de afectuoso cariño que estábamos protagonizando aquella diosa del amor y yo. Isa es amiga de la hermana de una amiga muy especial, y no comprendería bien, el afecto que nos tenemos. Lo más seguro es que lo malinterpretase y luego se lo contase a su hermana y esta a su vez me lo volvería a contar a mí y entraríamos en una espiral de malos entendidos que no beneficiaría a nadie. Por cierto, lo que me has dicho sobre mi talante teatral, me viene que ni pintado para aceptar la proposición que no hace mucho me ha hecho un colega. Este sale con una chica que tiene no se que relación con unas monjas que regentan una Residencia de Señoritas. Este año quieren hacer una obra de teatro, y lógicamente les hacen falta tíos que interpreten los papeles masculinos. Y se le ha ocurrido la brillante, pero a la vez, un poco peligrosa idea, de decírnoslo a mí y a Pilou. con tus palabras has acabado de convencerme- poniéndome de pie, y con la mano derecha en el pecho
Había llegado el último día, del último curso de la E.G.B. Por tanto se cerraba una importante etapa de la vida, la de la formación de mi carácter. Al sábado siguiente, organizamos una fiesta de despedida, pues la mayoría llevábamos yendo a la misma clase, desde 1º de Básica. Mi cuerpo experimentaba una extraña sensación. Por una parte estaba feliz, ya que había conseguido el título de Graduado Escolar con una nota más que aceptable, notable. Por otra sentía una profunda tristeza, pues dejaría de compartir aula , con la gente que había pasado de la niñez a la adolescencia. Una época crucial dentro de la vida de cualquier persona.
Una vez más volvía a ser el principal protagonista, pues vivía en Badalona y la escuela se encontraba en La Verneda, lógicamente me correspondía un instituto de dicha ciudad. Desde mi más tierna infancia tengo por costumbre erguirme en el principal protagonista de cualquier lugar donde estoy. Es algo intrínseco, me sale sin proponérmelo. Cuando Dios creó a la raza humana, los dotó con una serie de características diferentes, para que hubiera una diversidad de personas y que no todos fuésemos iguales. A mí me tocó una que muy poca gente tiene. Es muy difícil encontrar una palabra que pueda definirla. La que más se le acerca es una inglesa; “feeling”. Es algo que he tenido toda mi vida . Cuando tuve el gravísimo accidente que, lógicamente, cambió mi realidad, mis detractores, que por cierto, son bastantes, se frotaban las manos, creyendo que lo habría perdido; pues, muy a su pesar, se equivocaron con la funesta predicción, que bajo una falsa apariencia de preocupación, daban sobre mí. En la fiesta de despedida estuve acompañado por mis dos grandes amigos Porras y Liébana; por otra parte también vinieron Ana y Emi, extrañamente esta última fue la que más lloró.
Durante el último año, cuando marchábamos hacia casa, Emi y yo siempre lo hacíamos juntos, pues su casa estaba cerca de donde yo cogía el bus. Al principio carecíamos de confianza. Sólo teníamos en común, que yo salía con su mejor amiga. Fueron pasando los días y poco a poco, nuestra amistad fue en aumento. Voy a contarte un secreto; me gusta muchísimo una persona, cada vez que lo veo me entra como una especie de escalofríos por todo el cuerpo-instintivamente la mirada se me fue a sus bonitos, redondos y grandes pechos ,preguntándome como influiría, dicho fenómeno fisiológico a sus pezones, pues tenía entendido, que el frío los endurecía . La pregunta era más que evidente- ¿y quién es el que tiene la suerte de que tú vayas detrás de él? –lo de suerte no lo dije gratuitamente , puesto que junto con Ana, era una de las dos chicas más codiciadas de la escuela - no te lo puedo decir, porque tú lo conoces, y no quiero que se entere - así será difícil que te diga algo, a no ser que se huela algo y sea muy lanzado. Yo conozco a un montón de chavales que van detrás de ti, y no se atreven a decirte nada por miedo a que los rechaces. Por si no eres consciente de ello, yo me veo en la obligación de decirte que estás muy buena. Es lógico que tengan un poco de miedo a decirte nada. Piensa que la gente no es tan inconsciente cómo yo. Ana ya me lo había contado - Emi me ha dicho que está enamorada de ti, ¡está loca! Cuatro años más tarde, en un viaje, que con el Instituto, hice a Florencia, me encontré con Dani , un chico con el que había compartido clase en el San Rafael. Fue en Pisa y estuvimos charlando largo rato de los viejos tiempos. -Por lo que veo sigues teniendo el mismo buen gusto que antaño. -¿Te refieres a la chica que estaba conmigo cuando nos hemos encontrado?-Claro, no te hagas el loco, está buenísima . Veo que sigues con tu puta manía de estar con las chicas más bonitas de cualquier lugar por donde te mueves, cómo lo hiciste con Ana y Emi -La que has visto no es mi novia, se llama Isa, una buena amiga … -entonces lo que yo he visto no era un beso? Tendré que decirle al oculista, que se ha precipitado un poco al decirme que ya no necesito las gafas que he llevado durante catorce años -es verdad, te veía algo extraño , pero no acertaba a adivinar que era. Estás más guapo, no nos engañemos, tú en el cole, lo que se dice guapo guapo no lo eras, mas ahora me doy cuenta que eran las gafas las que te restaban atractivo. No te hagas ilusiones ,no eres mi tipo, a mí me gustan un poco más altos jajajaja -veo que sigues tan teatral cómo siempre. ¿No te has planteado entrar en una compañía de teatro?, porque de teatrero tienes un rato y he de reconocer que se te da de cojones - Ah! No comentes por aquí la muestra de afectuoso cariño que estábamos protagonizando aquella diosa del amor y yo. Isa es amiga de la hermana de una amiga muy especial, y no comprendería bien, el afecto que nos tenemos. Lo más seguro es que lo malinterpretase y luego se lo contase a su hermana y esta a su vez me lo volvería a contar a mí y entraríamos en una espiral de malos entendidos que no beneficiaría a nadie. Por cierto, lo que me has dicho sobre mi talante teatral, me viene que ni pintado para aceptar la proposición que no hace mucho me ha hecho un colega. Este sale con una chica que tiene no se que relación con unas monjas que regentan una Residencia de Señoritas. Este año quieren hacer una obra de teatro, y lógicamente les hacen falta tíos que interpreten los papeles masculinos. Y se le ha ocurrido la brillante, pero a la vez, un poco peligrosa idea, de decírnoslo a mí y a Pilou. con tus palabras has acabado de convencerme- poniéndome de pie, y con la mano derecha en el pecho
-pongo a Dios por testigo que he de probar las dulces mieles del noble acto de la interpretación no pierdas esta oportunidad, sinceramente pienso que tienes futuro en el mundillo del teatro. toda la clase me estaba esperando al pie de la Torre de Pisa. El profesor iba diciendo, mientras miraba hacia arriba - ¡impresionante! -Yo la verdad no la veía así ,más bien la encontraba pequeña, fea y baja. Todo lo contrario que la que se veía en el libro. Me tiré todo el viaje alabándola exageradamente. Seguidamente fuimos hacia Florencia, que era donde teníamos alquiladas las habitaciones en un hostelo. Lógicamente nos pasamos por el museo donde estaba “el David” de Miguel Angel. Al salir fuimos a un mercadillo callejero, y fue precisamente allí donde compré el único recuerdo que traje de Italia; un látigo.
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